miércoles, 12 de junio de 2013

EL TIEMPO BIOLÓGICO

Cuando se trata de duraciónes
cortas, el cuerpo humano
suministra varios medios
para estimarlas 
cuantitativamente:
los latidos del pulso,
el ritmo de la respiración,
la cuenta de los pasos de
un caminante, la fatiga
muscular, son todos
relojes biológicos naturales.

                                                                 


          Sobre la base de esta observación interior del tiempo y de sus ritmos, la filosofía y la ciencia contemporáneas han trabajado mucho. El tema es interesante y fecundo; señalaremos que el sentimiento confuso de las duraciones que nos suministra nuestro cerebro parece evolucionar en el curso de la vida.
          El envejecimiento del cuerpo modifica sistemáticamente nuestra conciencia del transcurso del tiempo. Los días "transcurren más rápido" para el viejo que para el niño. Los fisiólogos tratan de concretar este sentimiento y de medirlo asociándolo a la velocidad de la cicatrización de los tejidos a edades diferentes: si bien la conexión entre estos fenómenos no parece aún muy claro, no hay nada de extraordinario en concebir una alteración del valor y del fluir de nuestros días paralela a la disminución de la agudeza sensorial y de la velocidad de los reflejos.


Fuente: Paul Courdec.
*********************************************************************************

No hay comentarios:

Publicar un comentario