domingo, 24 de enero de 2016

CORCHOS PARA LOS CALAMBRES?...

Alrededor del año 1900 nació
la teoría de la pérdida de electrolitros.
En aquella época era muy común oír
acerca de los calambres de minero o
por calor, condición que padecían no
sólo  los trabajadores en las minas,
sino también quienes cargaban y
descargaban mercancías en los barcos
de vapor...



                                          Resultado de imagen para imagenes de personas con calambres                                                                           


          Como ambos grupos tenían en común largas jornadas de trabajo en condiciones extremas de calor y humedad, a los investigadores de la época se les ocurrió que la transpiración podía ser la clave. Al analizar el sudor de quienes padecían más frecuentemente esta condición encontraron altos niveles de cloruros y, así concluyeron que la excesiva sudoración hacía que perdieran valiosos electrolitros y, en consecuencia, sus músculos funcionarían mal.
          Alrededor de 1920 una nueva idea comenzó a asomar de la mano de quienes estudiaban la degradación de los hidratos de carbono en el músculo. Suele ocurrir que, al hacer ejercicio físico intenso, el transporte de oxígeno hacia los músculos no es suficiente y, en estos casos, una posibilidad para cubrir la alta demanda energética es producir lactato. Así surgió la idea de que era el responsable de causar el calambre, y esta teoría duró mucho tiempo hasta 1980 cuando se revisó la información disponible, se encontró que, en verdad, no existía una relación directa entre estas condiciones y los calambres.
          Por entonces las abuelas sugerían apretar un corcho o ponerlo debajo de la almohada como efecto protector. La evidencia nos muestra que no existe prueba alguna de su efectividad. Si nos remontamos a los orígenes de esta falsa creencia, podríamos pensar que está relacionada de alguna forma con la quinina, un alcaloide que se utilizó mucho tiempo para los calambres, pero con el tiempo se desaconsejó su uso por los resultados adversos. Por el momento, la mejor solución es el estiramiento para intentar relajar el músculo afectado o consultar con el médico de su confianza.



Fuente: revista Muy Interesante, por Valeria Edelsztein.-
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10 comentarios:

  1. La evidencia nos muestra? De donde sacaron esa información? La gente lo usa al corcho cada vez que tiene un calambre y le funciona!

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    1. Evidencias o no, sufro de calambres todos los días en piernas todas, brazos, manos y dedos. Un amigo me sugirió usar un corcho y es creer o reventar van dos días sin sufrirlos.

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  2. Para mi lo unico que me da resultado es el corcho, y he probado muchos medicamentos, gimnacia , pilate etc. NADA ME DIO RESULTADOS

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  3. Tengo 78 años, y cada vez que hago actividad física, seguro que esa noche padeceré calambres. Mito o no, Científico o No, créalo o no, recurro inmediatamente a un corcho, lo refriego uos segundos por la zona dolorida y luego duermo mansamente y sin dolor el resto de la noche, con el corcho aprisionado en mi puño.

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  4. Es creer ó reventar..soy de tener muchos calambres y sufrirlo por ellos hace pocos años me sugirieron tener un corcho conmigo cuando duermo y les puedo asegurar que disminuyó un 90%,puede ser psicológico pero mejoro mi calidad de vida..!

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  5. Mí abuela los usaba, en número impar y debajo de la almohada. Un día cansada de los calambres nocturnos me acordé de ella y sus corchos, los coloque, 5 debajo de la almohada y dormí fantástica. Obviamente cuando desperté me dije, que poder de sugestión. Otro igual los seguí dejando. Una noche, mientras dormía comenzaron los calambres nuevamente, se terminó la sugestión pensé. Cuándo me levanté y levanté la almohada, ahí estaban los corchos, pero en número par, uno se había caído. Creer o no creer, yo por mí parte, no pienso sacar los corchos debajo de la almohada. No puedo encontrar la explicación científica. Pero a mí abuela Brígida, catalana ella, le funcionó y a mí, también.

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  6. Claro que sí, los corchos funcionan... y cómo!!! Hace años que tengo mis corchos en el cajón de la mesa de luz y cuando me atacan los calambres recurro a ellos sin dudarlo; aprieto uno en mi puño, fuertemente, y a los pocquitos segundos adiós calambre!!! Por las dudas, me duermo con el corcho en mi puño. Santo remedio!!!

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  7. Claro que sí, los corchos funcionan, y cómo!!! Cada vez que por las noches me ataca un calambre, no dudo en recurrir a uno de ellos que guardo desde hace años en el cajón de mi mesa de luz. En la desesperación, aprieto uno fuertemente en mi mano y a los pocos segundos, adiós calambre!!! Por las dudas, me duermo con el corcho en mi puño y mi descanso no puede ser mejor.

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  8. La verdad cientifica no es la verdad, la verdad es la realidad... El corcho funciona, no se popoue? Pero funciona y no es sujestion

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  9. Valeria, Ud. Nunca ha padecido los efectos de un calambre. Tenia yo 25 años y jugaba fútbol en esos años (hoy tengo 65), la noche despues de jugar debia soportar los terribles efectos de los calambres en mis muslos con mi esposa haciendo masajes para aliviar.... dos y tres horas con poco resultado.
    Un día alguien supo de mis grandes dolores por esto y me acercó un corcho. Desde ese día ya pude jugar y disfrutar del fútbol....
    Solo debe agarrarse el corcho y no luchar contra la contracción...relajarse y en dos minutos el calambre se va.
    Créanme, si funciona...de la forma que digo...."solo agarrar el corcho".

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